Mensaje por la paz del Patriarca Latino de Jerusalén
03.08.2006@ 10:36 Patriarcado latino - Jerusalén. Rezad por la paz y la justicia
CTS News
" Y vino y anunció las buenas nuevas de paz a vosotros que estabais lejos, y a los que estaban cerca" ( Efesios 2.17 ).
Empezamos hoy el tradicional período ayuno y oración que precede el fiesta de la Asunción de Nuestra Señora al Cielo. Este año, podemos ayunar y rezar por la paz, para el fin de hostilidades en Gaza y el sur del Líbano. Recemos por todas las partes involucradas, palestinos, israelíes y libaneses. A todos ellos les deseamos paz y seguridad.
Lo que está sucediendo ahora en Gaza y el sur del Líbano es simplemente inhumano, cualesquiera que sean las causas alegadas para su justificación. La comunidad internacional debe intervenir con mayor eficiencia para poner fin a ello.
Condenamos el secuestro de un soldado israelí retenido en Gaza y de los retenidos en el sur Líbano. Deseamos que los tres retornen sin peligro casa con sus padres y seres queridos. Pero al mismo tiempo condenamos tanto la toma de prisioneros palestinos por los israelíes, como la retención, desde hace años, de 10 mil presos palestinos en las prisiones israelíes. Éstos tienen padres y seres queridos que esperan su retorno. En realidad toda persona humana tiene la misma dignidad humana, sea palestino o israelí.
La violencia es un ciclo de muerte que debe ser roto y sólo el fuerte puede romperlo. La experiencia en este conflicto comprueba que la violencia solo genera y aún aumenta, violencia, no provee la necesaria seguridad y es inútil para encontrar un nuevo orden o para esperar la seguridad mientras la opresión, impuesta sobre el otro, continúe.
La violencia no puede y no debe ser el camino de la legítima defensa. El poder militar por si sólo no puede dar seguridad. Las represalias militares sólo aumentan el rechazo que circunda a Israel y la región. En realidad su resultado es la profundización del odio y el rechazo.
La sola acción para usar de defensa legítima, es realmente proteger y dar como resultado la seguridad requerida, consiste simplemente, en poner fin a la injusticia inicial que es el corazón de este largo conflicto, que es la cuestión palestina. Consiste en poner fin a la ocupación militar israelí impuesta durante años sobre los palestinos, y devolverles su libertad y su independencia. Esperar cualquier manifestación de violencia palestina para detenerse a fin de dar estos pasos es poco práctico e ilógico, porque mientras la opresión no termine, la opresión dará a luz más violencia.
Hermanos y hermanas, recen de para que la razón persuada al espíritu de venganza. Recen para que los hombres y mujeres para que puedan saber que son capaces de una vida conjunta en paz. Recen por el cese de las acciones militares que impiden a los lideres y soldados ser personas humanas y les hace agentes de matanza y destrucción. Recen para que Dios esté más presente entre nosotros y que su presencia haga a los hombres más humanos para sus hermanos y hermanas más allá de todas las diferencias de religión y nacionalidad. Pidamos la intercesión poderosa de Nuestra Señora. Pidamos su intercesión para los hijos e hijas de esta tierra, que es su tierra, que Dios quiso hacerla tierra de redención y reconciliación para todos.
Jerusalén, 1.8.2006
+ Michel Sabbah, Patriarch
Traducido del Ingles (CTS)
ORACIÓN POR LA PAZ Juan Pablo II
Oh, Dios, Creador del universo,
que extiendes tu preocupación paternal sobre cada criatura y que guías los eventos de la historia a la meta de la salvación;
reconocemos tu amor paternal
que a pesar de la resistencia de la humanidad
y, en un mundo dividido por la disputa y la discordia,
Tú nos haces preparar para la reconciliación.
Renueva en nosotros las maravillas de tu misericordia; envía tu Espíritu sobre nosotros,
para que él pueda obrar
en la intimidad de nuestros corazones;
para que los enemigos puedan empezar a dialogar;
para que los adversarios puedan estrecharse las manos;
y para que las personas puedan
encontrar entre sí la armonía.
Para que todos puedan comprometerse
en la búsqueda sincera por la verdadera paz;
para que se eliminen todas las disputas,
para que la caridad supere el odio,
para que el perdón venza el deseo de venganza. (Día Mundial por la Paz, 1 de enero del 2002)